Ayer tuve la desgracia de ver
La Santa Muerte y estas son mis opiniones:

Nunca había oído hablar de Paco del Toro, director de esta película; en algún momento llegué a pensar que se trataba de un familiar de Guillermo del Toro, tratándose de hacer un poco de fama por el apellido (grave error... debí haber investigado más de este "cineasta" y me hubiera ahorrado 130 pesos entre entradas, palomitas, refrescos, etc).
Después de darle una estudiada a la biografía del señor del Toro, resulta que sí es primo de don Guille (aunque parece que el gen del buen cineasta no es de familia), sin embargo a pesar de contar con dicha información, mi amor por el cine mexicano y el hecho de que el trailer no se veía tan malo, me invitó a que entrara a ver su última "película".
La Santa Muerte trata de 3 historias (bueno, más bien dos y media, porque una se queda inconclusa); una de ellas es la pareja formada por Rubí (Karla Alvarez) y Pablo (Harry Geithner), ambos tienen una hija que de pronto empieza a sufrir de convulsiones y mareos; tras un estudio médico, los doctores determinan que se trata de un tumor cerebral no operable.
Rubí la lleva con cuanto chochero y curandero se encuentra, sin embargo tras no recibir resultado alguno y después de pasar por un altar a la santa muerte (seguramente por el barrio de Tepito), Rubí encomienda a su hija a ella y por obra de milagro la niña se cura del tumor, sin embargo al no cumplir con lo prometido a la santa muerte, la niña vuelve a adquirir el tumor.
(Cabe mencionar que en 3 distintas ocasiones durante toda la película, la niña es curada y enfermada por el tumor.)
La segunda historia sigue el camino de Gustavo (Julio Casado, mejor conocido por "El Gordo" en
La primera noche) el cual está pasando por una "mala racha" donde no consigue trabajo por ningún lado.
Gustavo tiene una novia bastante guapa (por no decir "buena") que es bastante interesada en los regalitos y las llevadas a comer, y debido a que Gustavo no consigue trabajo, termina botándolo para irse con otro.
Es tan mala la racha de Gustavo que termina aceptando un trabajo de policía judicial, y a consejo de su "pareja", pone un altar a la santa muerte.
En un "operativo" policiaco, Gustavo recibe un balazo, el cual por intercesión de la santa muerte, no le hace ni cosquillas.
Por último, la tercer historia nos cuenta de Mauricio (Ramiro Herrera), el cual está "cuerneando" (o sea, siendo infiel) a su esposa con la comadre de ésta (interpretada por Amaranta
Puro Loco Ruiz), eventualmente la esposa se entera de los "queveres" de ambos y Mauricio decide cortar con su amante Raquel y regresar con su esposa.
Raquel está perdidamente enamorada de Mauricio, por lo que (obvio) se encomienda a la santa muerte para que se lo regrese.
Al comenzar esta reseña, comenté que debí investigar más de Paco del Toro, ya que este director se especializa en realizar corto y largometrajes evangélicos, y obviamente
La Santa Muerte no es la excepción, durante buena parte de la película se nos dan sermones del por qué no debemos creer en la santa muerte y del por qué debemos creer en Cristo.
Fuera de la gran dosis de catecismo que se nos inculca, la película y particularmente la historia nunca alcanza a definir el género al que pertenece... ¿es de miedo?, no lo es, ya que aunque de pronto tiene unos tintes tipo
Poltergeist, nunca son el comuún denominador... ¿es comedia?, tampoco, ya que aunque en muchas ocasiones la gente del cine soltó la carcajada, esto fue debido al humor involuntario que en varias ocasiones genera esta película... ¿es "thriller"?, tampoco, nunca me mantuvo a la orilla de mi asiento, salvo cuando se encendieron las luces del cine y ya me urgia por salir.
A eso agréguenle los "valores cinematográficos", por un lado tenemos un soundtrack que pareciera haber sido extraído de las películas mexicanas de los 70's; efectos de sonido (particularmente el que representa a la santa muerte) que son irritantes y que los repiten una y otra vez hasta el cansancio; escenas ridículas donde un supermercado se encuentra convenientemente abierto a las 3 de la mañana para que Rubí vaya a comprarle manzanas a la santa muerte; flashbacks absurdos que nos remontan a escenas que acabamos de ver hace dos minutos.
No se quien pensó que los sermones religiosos (que generalmente son aburridos) y el cine (que principalmente es entretenimiento) se pueden mezclar... yo no voy al cine a ver sermones religiosos, voy a entretenerme (razones como estas es por lo que películas como
The Passion of the Christ tampoco están en mi lista de favoritas)... si quisiera oír sermones religiosos iría a misa.
Definitivamente no recomiendo para nada esta película, no es de esas películas que "son tan malas que son buenas", esta es mala y punto.